sábado, 9 de agosto de 2014

Muhsin Al-Ramli; Poeta de guardia /Esther González

Poeta de guardia XVIII: Muhsin Al-Ramli
foto: Shereen Jan
por: Esther González
كلمة جميلة كتبتها الشاعرة الإسبانية إستير غونثاليث عن محسن الرملي كشاعر محب لبلده وللشعر
No tengo claro que Muhsin Al-Ramli quisiera volver a hacer una guardia, aunque fuese poética, permanecer en una torreta virtual como ésta (por ejemplo) con un poema o montones de versos escritos, esperando a ser leídos por quien los necesite, con sol o luna.
Se recordaría como “jefe de tanque” en la guerra del Golfo (1990-1991), y pensaría en Irak, el país en el que nació y del que tuvo que marcharse  tras el asesinato de su hermano Hassan Mutlak –conocido como “el Lorca iraquí”-  durante el régimen de Sadam Hussein; en sus primeras impresiones en Madrid, donde la gente dormía en paz, sin los sobresaltos a los que él se había acostumbrado.
Muhsin Al-Ramli es poeta celebrado y querido en los círculos árabes cultos, profesor universitario en Madrid, novelista e hispanista licenciado en Filología Hispánica en la Universidad de Bagdad, entre otros títulos; residente en España desde 1995, y solicitado en recitales como en el que tuve el placer de escucharle.
Para mí, entusiasta también de la arqueología, oír hablar de los sumerios, de “los dos ríos”, a un nacido en el "Creciente Fértil", en la cuna de la escritura, fue especialmente emocionante; nos refería las noches en las él y sus compañeros soldados aprovechaban para contar historias, y la forma de expresar el amor de su país de origen por la poesía: “en Irak tenemos más poetas que soldados” (…) la poesía se escribió en Irak hace 6.000 años, y fue ¡una mujer!, Angiduana, quien inventó allí la poesía..."
Muy especialmente me conmovió su preocupación por si no conocíamos o habíamos leído la “Epopeya de Gilgamesh”, insistiendo en ello varias veces.
Recordé una preciosa y emotiva entrada de +Norberto Ruiz Lima sobre su juventud y su maestro; cuando le preguntaba, cuando recurría a él, la contestación era siempre la misma: “Lea usted la “Epopeya de Gilgamesh”.
Tenemos muchas patrias, una de ellas es la Poesía.
Seamos sus ciudadanos, amantes, amados de ella.
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1 comentario:

Norberto Ruiz Lima dijo...

Esther, en el museo Británico de Londres, me senté ante las puertas de Babilonia esperando a que se abrieran. Gracias a ti, poetas como Al-Ramli abren esas puertas. No lo conocía, ahora tengo que leerlo, no puedo dejar que se cierren las puertas de Babilonia.
Yo como él, también he sido un poeta de guardia. Aunque, sin aspirar nunca a estar a la altura de Mushin Al-Ramli.