miércoles, 23 de julio de 2014

El amor de un humanista de Irak / Albert Torés

A ZAGA DE LAS HUELLAS DE IRAK
O
EL AMOR DE UN HUMANISTA SOLIDARIO
  Albert Torés García
Dormida entre soldados,
Muhsin Al-Ramli,
Editorial Hispano-Egipcia Sanabel,
El Cairo, 2013.
 
            Sin lugar a dudas, la escritura de Muhsin Al-Ramli y de modo concreto, su poesía, pueden considerarse como un movimiento inmarcesible a la belleza, testimonio además de una existencia volcada a la literatura.
Como norma general la obra del poeta iraquí muestra altas dosis de madurez, gran capacidad de observación y análisis certero de las rápidas transformaciones que se van sucediendo en nuestra sociedad. Pero además se da una profunda imbricación entre la creación actual y la revisión de sus tradiciones o historia. No puede permanecer la poesía ajena al dolor de la humanidad. Por ello, ha de implicarse en la historia. Irak es eje constructivo esencial pese a la cruel deconstrucción sufrida. Como explica en su novela Dedos de dátiles, Ed. El tercer nombre, Madrid, 2013, trata sobre el enfrentamiento entre Oriente y Occidente, la dictadura y la democracia, la religiosidad más exacerbada frente al laicismo, la modernidad y la defensa acérrima de los valores más tradicionales, el amor y el sentimiento de venganza, lo colectivo y lo individual, lo íntimo y lo histórico. Es decir, en esas premisas hemos de enmarcar gran parte de su obra, creativa y crítica. En la novela, la dedicatoria es la que sigue: “A Irak, mi cuna y la de las civilizaciones. A España, mi estación de paz después de un largo camino de guerras”. Pero en el poema inicial de este poemario que nos ocupa , Dormida entre soldados, el texto titulado “Portada” no deja lugar a la duda: “Aparta la portada/rasca la piel de mis palabras./Encontrarás que sus hueso; son tres/ y todo lo que he escrito/fue por y para vosotros:/Tú, la muerte e Irak”. Siendo pues el paralelismo manifiesto, en el poemario de Muhsin Al-Ramli, se nos propone una revisión crítica de la historia reciente de sus país, una mirada planteada en términos de recuperación de la memoria, a partir de fragmentos vitales y símbolos de gran carga expresiva, entrelazándose con  la esperanza universal del amor.
Cierto es que la reflexión sobre la identidad y el amor no sólo van de la mano sino que constituye el punto de partida y a la vez de llegada de este magistral poemario.
De hecho, son 60 composiciones , en español y árabe, que conforman un genuino relato de amor que se nutre de otras pasiones y avatares, planteando respuestas e interrogantes, basado todo en el conjunto en una perspectiva de alteridad. El poeta iraquí forma parte de lo que viene llamándose el humanismo solidario que se registra en el discurso sobre el cuerpo y la identidad que serán a la sazón medios simbólicos de denuncia y de afirmación. Las muestras son numerosas, pero el poema “Adiós”, emocionante, turbador y de gran belleza, cerrando el libro, conformaría una suerte de inventario poético: “ Adiós a una historia,/un sueño,/a un amor que hemos enterrado vivo con nuestro egoísmo/lo hemos enterrado en el cementerio de las luces de los anuncios/Adiós dicen nuestras lenguas/...adiós a la gracia del dormir/adiós a la paz/porque ya han vuelto los soldados..”
El poemario Dormida entre soldados acaba de ser publicado en El Cairo por la Editorial Hispano-Egipcia Sanabel. Quisiera resaltar con especial insistencia los dos cuadros de la cubierta pintados por la pintora, poetisa y periodista iraquí Rana Jafer Yasin. Reforzando ese concepto de humanismo solidario donde las raíces y la tradición completan su círculo en la aportación de la modernidad.
            Por otro lado, sobre su propio poemario, Muhsin Al-Ramli explicó que se trataba de “una selección de decenas de textos que había escrito sobre recortes de papeles, servilletas de cafeterías y cajas de cigarrillos a lo largo de los tres años que duró una verdadera historia de amor en la que a veces anotaba mis reflexiones y mis reacciones frente a diferentes momentos. Algunos fueron escritos en árabe, otros en español, más tarde los traduje de un idioma a otro”. “Prefiero denominarlos textos, ya que no sé el alcance de su poeticidad, aunque sé con certeza el de su sinceridad, una sinceridad sobre la que cuento siempre en mi creación y en mi vida”, señaló Al-Ramli antes de revelar: “Siempre anhelé escribir una novela sobre el amor, pero me encontré terminando este escrito antes de realizar el sueño de la novela. Quizá se trate en cierto modo de una escapatoria de la novela”.
 En todo caso, sí constituye una declaración de amor en toda regla, que, dependiendo del soporte donde se escribía, se va a dirigir  a la mujer amada  por el empleo pronominal “tú” y también “ella”, cuando no con un sugerente “mujer”. También la unidad de unidad aparece a través de “nosotros”, a través de un léxico idealizado en ocasiones, combativo en otro, directo al corazón la mayoría de las veces. En cualquier caso, hay una renuncia expresa a la metáfora de los astros y aunque registra el uso de giros enfáticos, con el imperativo y los adjetivos posesivos, el poema se inscribe en una vertiente tan sugerente como palpable:” Oh, mujer cansada de la búsqueda del amor único/y sigues sola/ Toma mi corazón, una almohada/ para tu corazón, que han cansado/Toma mi corazón, un cuaderno/para tu corazón, que no han entendido”.
Sin embargo, aunque a primera vista pudiera inscribirse esta poesía amorosa en el marco previsible de la tradición, con una naturaleza acogedora y un espacio propicio para el amor, en la línea de Baudelaire introduce una superación de esta apariencia no tanto con la intensidad adverbial de la fealdad, sino de la contradicción, la reflexión y el amor o muerte por la patria. Aludíamos al breve poema “Portada” que corroboraba nuestra consideración, pero igualmente señalamos el poema central que lleva el título del poemario “Dormida entre soldados”.
Podría decirse que la modernidad poética reside precisamente en esa mutación de la concepción del sujeto lírico, incluso en un desdoblamiento consciente donde la alteridad, las raíces y el amor más envolvente  fundamentan el campo sensual y el campo filosófico, una poesía concebida como expresión de la subjetividad pero a la vez con la voluntad sustancial de comunicar los valores universales de la tierra, la historia en definitiva. Pero en cualquier caso, “acaso no es suficiente” que el poeta despliegue un  mundo de imágenes soñadas y vividas expresado por una sonoridad musical fuera de toda duda, por una inversión de términos y sentimientos, o si se quiere por una reinvención, ya que al contrario de lo que marcaría la poesía moderna, que no sería sino la cuestión de la inmediatez Muhsin Al-Ramli se detiene en la interrogación con cierta ironía y anuncia lenguaje, historia, saber, libertad restaurando en cierta manera el sujeto lírico romántico. En el poema “Fragmentos de estados fragmentados”, el duodécimo nos lo expresa con toda nitidez: “Acaso no es suficiente que soy iraquí/ para ser tan triste hasta este punto/Acaso no es suficiente que soy español/para sufrir la burocracia hasta este punto/Acaso no es suficiente que te quiero/para rechazar la superficialidad hasta este punto/Acaso no es suficiente...no es suficiente...acaso...”
Dormida entre soldados es el relato versal del amor de un humanista solidario a zaga de las huellas de Irak, de lo que ya no es y con la obligación moral de volver a lo que fue. No es un lenguaje digital el que aquí figura, sino la analogía de la palabra inmediata y que además se quiere racional. Una poesía inscrita en el tiempo que se lanza a la dinámica crítica y reflexiva pero con la conciencia y la certeza del poder de las palabras, con la necesidad de la soledad y las inquietudes del silencio.  En el poema “Su silencio”: “Los dos estamos solos en el bar/como si estuviera sentado sobre una mina/su silencio me inquieta más que sus palabras”. Anteriormente, en el poema “Mi silencio” escribía: “Mi silencio no pertenece a nadie/mi silencio no es soledad/mi silencio no es un silencio/porque mi corazón y yo/hablamos de ella/ y a ella, sin parar”. Poesía que precisa el roce, el tacto de la piel, casi diríamos poesía que habla contra las palabras, buscando luz en el deseo, acción en el consejo, sentido en la imagen. Poemario que merece nuestra atenta lectura y que como lector quiere agradecer.
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*Publicada en la revista Sur. de literatura del grupo Málaga, la revista "El coloquio de los perros" y en la revista "Dos orillas", 2014
Albert Torés García