En las cajas se encuentra la
cabeza de Ibrahim, un hombre al que todo el mundo apreciaba por su bondad y discreción,
y por su particular filosofía de saber afrontar las tragedias aceptando su
destino. Había nacido y se había criado en un remoto pueblo del norte de Irak,
junto a sus eternos amigos de la infancia: Tarek, de vida acomodada y al que
siempre la vida sonrió; y Abdulá, huérfano y depresivo, a quien llaman Kafka
por su manera de pensar y por haber devorado las obras de aquel autor. Los
«Hijos de la grieta de la tierra», como eran conocidos, habían vivido juntos
alegrías, esperanzas, amores..., también guerras y las arbitrariedades del
poder. Las buenas relaciones de Tarek permiten a Ibrahim lograr un empleo en
Bagdad, en los jardines del presidente. ¿Qué provocó su muerte? ¿Qué le llevó a
morir de tal manera? Los exóticos jardines del presidente esconden la respuesta
tras sus verjas.
Basada en hechos reales, "Los jardines del presidente" es una novela
de extraordinaria calidad literaria, humana y política que narra la historia
del Irak de Sadam Hussein (sin querer nombrarlo nunca) mejor que cualquier obra
periodística o de ensayo. Una investigación profundamente conmovedora sobre el
amor, la muerte y la injusticia, y una afirmación de la importancia de la
dignidad, la amistad y la conciencia bajo la peor opresión. Pese a los hechos
atroces que narra, el autor ha conseguido escribir una obra de alcance
universal que afirma la vida y está en contra de todo nihilismo. Ahí residen su
belleza y su originalidad que la hicieron merecedora del English Pen Award.
·Colección: Alianza Literaria
(AL)
·Publicación: 25 de octubre de 2018
·Precio: 19,00 €
·I.S.B.N.: 978-84-9181-276-0
·Código: 3472628
·Formato: Estándar, Papel
·Tamaño: 15,50 x 23,00
·Páginas: 360
·Edición: 01ª edición
·Clasificación IBIC:
Ficción moderna y contemporánea (FA)
Muhsin Al-Ramli novela el
horror del Irak de Sadam Hussein
Muhsin Al-Ramli (Irak, 1967). / Fotografía de Khaled Kaki
Presentación WMagazín
Con
el vídeo del narrador y dramaturgo iraquí leyendo 'Los jardines del
presidente' sigue la sección Veranos de Avances Literarios Exclusivos.
Una obra conmovedora basada en hechos reales que obtuvo el English Pen Award
“En un país sin platanares, los habitantes del
pueblo se despertaron con el hallazgo de nueve cajas para transportar plátanos.
En cada una de ellas estaban depositados la cabeza degollada de uno de sus
hijos y el documento que lo identificaba…”.
Es el comienzo de Los jardines del presidente (Alianza),
la novela con la cual el narrador y dramaturgo iraquí Muhsin Al-Ramli cuenta la
historia de hechos reales del Irak de Sadam Hussein y con la cual obtuvo el
English Pen Award. Una obra que llegará a las librerías el 25 de octubre y que
incluimos en nuestro especial Veranos de Avances Literarios Exclusivos con la
lectura de viva voz de su autor y un pasaje del texto.
Los jardines del presidente es
una de las obras que protagonizarán la temporada otoño-invierno y que se une a esta
biblioteca de WMagazín de la que ya forman parte Álvaro Pombo y su Retrato del vizconde en
invierno (Destino) y del investigador Danny Orbach Las conspiraciones contra Hitler(Tusquets), Marcos Giralt Torrente con Mudar
de piel (Anagrama) y Mircea Cartarescu con Cegador
I: El ala izquierda (Impedimenta). Más adelante será el turno
de autores como Gabriel García Márquez, María Zambrano,Rodrigo
Rey Rosa…
Al-Ramli es uno de los cinco autores que leen sus pasajes en un
vídeo exclusivo que forma parte del acto de WMagazín en la 77ª Feria del Libro de Madrid,
en junio de 2018, en el cual participaron también Álvaro
Pombo,Marbel Sandoval Ordóñez, Marcos Giralt
Torrente y Luna Miguel.
Muhsin
Al-Ramli (Irak, 1967) es uno de los narradores, dramaturgos y poetas iraquíes
más importantes, además de traductor de varios clásicos españoles al árabe.
Vive en España desde 1995, año en que fue empujado al exilio por el régimen de
Sadam Hussein. Es fundador de la revista cultural Alwah en 1997,
de la que es coeditor, desde 2004 es profesor en la Universidad de San Luis,
Madrid. Es hermano del también escritor Hassan Mutlak, considerado como el
“Lorca iraquí” por parte de la intelectualidad de su país, que fue ahorcado por
el régimen en 1990 tras haber participado en un intento de golpe de Estado.
Los invitamos a ver y leer a Muhsin Al-Ramli en Los
jardines del presidente que editorial Alianza publicará en
España el 25 de octubre:
https://www.youtube.com/watch?v=o1iD0UgDyxE
Muhsin Al-Ramli lee un pasaje de 'El jardín del presidente' en el acto de WMagazín en la Feria del Libro de Madrid 2018
Muhsin Al-Ramli: 'Los jardines del
presidente' (Alianza)
Hijos de la grieta de la tierra
En un país sin platanares, los habitantes del pueblo se
despertaron con el hallazgo de nueve cajas para transportar plátanos. En cada
una de ellas estaban depositados la cabeza degollada de uno de sus hijos y el
documento que lo identificaba, ya que algunos rostros habían quedado totalmente
desfigurados por la tortura anterior a su decapitación o por la posterior
mutilación, tanto que los rasgos con que habían sido conocidos a lo largo de su
truncada vida ya no eran suficientes para identificarlos.
La primera persona que se percató de la presencia de aquellas
cajas tiradas por la acera de la calle principal fue Ismael, el pastor
retrasado. Se acercó con curiosidad, sin apearse de su burra, cuya imagen, de
tanto montarla a la amazona, era inseparable de la suya, como si se tratara de
un solo cuerpo. Cuando Ismael vio las cabezas ensangrentadas en las cajas, se
deslizó de la montura y se agachó, tocándolas con la punta de la vara que
llevaba. Llegó a reconocer algunas. Todo resto del sueño que tenía se le disipó
de los ojos, que restregó con fuerza para asegurarse de que estaba despierto.
Miró alrededor con el fin de cerciorarse de su propia existencia y de que se
hallaba en su pueblo y no en otro lugar.
La madrugada se encontraba en su último brillo plateado. A ambos
lados de la calle, las tiendas estaban cerradas; el pueblo, dormido y
totalmente silencioso excepto por los cantos de unos gallos y el lejano ladrido
de un perro, seguido por la respuesta de otro perro en un extremo aún más
distante.
En aquel momento, Ismael se liberó de un antiguo remordimiento
que lo perseguía en pesadillas, desde su adolescencia, porque le había cortado
la lengua a una cabra que lo agobiaba con su balido mientras tejía un cinturón
de lana para Hamida, en medio de la soledad y del silencio del Valle de las
Hienas. También superó luego la mudez que le sobrevino al ver las cabezas en
las cajas de plátanos y se puso a gritar con todas sus fuerzas, hasta tal punto
que la burra se asustó, el rebaño de ovejas se paralizó y las palomas y los
gorriones echaron a volar de los árboles y de los tejados. Siguió chillando,
sin saber exactamente lo que profería con sus aullidos, que se parecían a los
balidos de aquella cabra cuya lengua había cortado y asado. No tardó en ver a
algunas personas corriendo desde las casas cercanas, y luego a toda la gente
del pueblo, que acudía desde todas partes, después de que alguien lanzara la
voz de alarma por los altavoces de la mezquita.
Si Abdulá Kafka hablara de aquel incidente, diría:
—Era el tercer día del mes de ramadán del año 2006. Según las
antiguas crónicas históricas, eso ocurrió cuando un ser amorfo y extraño, de
complexión enorme y cabeza pequeña, y de nombre Estados Unidos de América, vino
de allende los océanos y ocupó un país llamado Irak. Los historiadores aclaran
en sus anotaciones que los seres humanos de aquel entonces tenían corazones
primitivamente crueles y brutales, como los corazones de los depredadores. Por
eso, en sus relaciones escabrosas se daban comportamientos vergonzosos, tal
como la agresión, el terrorismo, la guerra, la invasión y la ocupación. En
aquellos tiempos remotos, la humanidad estaba sumida en la oscuridad de los
corazones y no en la de las mentes o de las visiones, de modo que el ser humano
pensaba en matar a su prójimo y, lo que era aún peor, podía efectivamente
materializarlo.
Los jardines del presidente.
Muhsin Al-Ramli. Traducción de Nehad Bebans. Alianza publicará la
novela el 25 de octubre de 2018.
Nehad Bebars, la traductora de Los jardines del presidente
Las
críticas y reseñas de Los jardines del presidente en Reino Unido han sido muy positivas. The
Guardian, por ejemplo, dijo: “Pese a estar arraigado en un contexto
concreto, los valores de El jardín del presidente son universales. Es una profunda reflexión sobre el amor,
la muerte y la injusticia, y una afirmación de la importancia de la dignidad,
la amistad y lo que significa la opresión. La novela es indudablemente una
tragedia, pero su carácter esclarecedor y sus persistentes toques de humor
hacen muy gratificante su lectura”. Financial
Times: “Un relato entrelazado por los amplios lazos de la
historia: la sangrienta dictadura, la invasión y la ocupación”.
El
escritor iraquí residente en España escribe a su hija y le habla del valor del
mestizaje y de la lectura. También del peligro de hablar demasiado.
QUERIDA SARA: Me
preocupa tu silencio, y me tranquiliza a la vez. Sé que estás al principio de
tu adolescencia, cuando uno se siente tímido o incluso algo vergonzoso, sin
saber de qué exactamente, y por otro lado tiene cierta sensación de que solo él
y el mundo existen en el universo, dos rivales, donde cada uno intenta cambiar
al otro a su gusto.
Me preocupa tu
silencio porque quiero escucharte. Nuestros sabios antepasados decían: “Habla
para que te vea”, y yo quiero verte en cada momento y que tú también me veas,
escuchándome. Quiero decirte, por ejemplo, que tienes que estar orgullosa por
tener mezcla de sangres, culturas, lenguas y nacionalidades: española, iraquí y
alemana, y me agradó conocer que la mayoría de tus amigos y compañeros en el
colegio son mestizos. También quiero que enseñes a tu hermanito pequeño Murad
(MuMu) cómo estar orgulloso de su mezcla española, egipcia e iraquí. Esta
fortuna y suerte del mestizo y heterogéneo no la conocía hasta que vine a
España hace más de 20 años, porque antes nos enseñaban a ser fanáticos por una
sola nación, patria, lengua, religión, y todo allí es uno, unificado,
uniformado y resumido en un símbolo dictatorial agobiante. Tu tío Hassan
Mutlak, uno de mis hermanos mayores y al que le gustaba mucho leer, escribir y
pintar, era muy consciente de ello. Él fue el primero en aconsejarme que me
abriera a otras culturas, que leyera el Quijote, por ejemplo, y me decía lo que don Quijote decía a Sancho:
“La libertad, Muhsin, es uno de los más preciosos dones que a los hombres
dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la
tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe
aventurar la vida”. Y así él aventuró su vida, y se enfrentó al dictador
tirano, y fue ahorcado a las siete de la tarde el día 18 de julio de 1990, y
como era escritor moderno, pintor y poeta, los intelectuales iraquíes le consideran
como “el Lorca iraquí”. Quiero hablarte mucho de él; de mi padre, quien le
enseñó a sí mismo a leer y escribir; de mi madre, quien soñaba verte antes de
morir; de mi obligada experiencia en la guerra como jefe de tanque; de lo mucho
que me han servido la lectura, la paciencia, la tolerancia y los sueños. Quiero
que dejes de mirar tanto el teléfono y que mires a tu alrededor, que leas más
libros. Yo leía incluso dentro del tanque, debajo del bombardeo. La lectura me
salvó la vida, me dio confianza en mis sueños y en mí mismo, me dio de comer
también, porque la cultura da de comer, mientras que la comida no da cultura.
Me tranquiliza tu
silencio porque nuestros viejos sabios nos decían que “si el habla es de plata,
el silencio es de oro”, y efectivamente la vida me ha enseñado que gran parte
de los problemas de la gente es por culpa de hablar demasiado, y que el
silencio es uno de los mejores trucos o medios de salvación en situaciones
peligrosas.
Mucho de lo que
quiero decirte está en mis libros y en los demás libros. En cada uno hay algo
que quería decirte. Así que, por favor, si no quieres hablarme tanto, no dejes
por lo menos de leer.
Ya sabes lo mucho
que te quiero, pero lo que no sabes es que eres mucho mejor que la hija que he
soñado tener en toda mi vida.
Muhsin Al-Ramli y Sara, en la feria del libro de Madrid
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*Se publicó en (EL PAÍS SEMANAL), N°2,181 Domino 15 De Julio 2018
The following short story, “I Killed Her Because I Loved Her,” by Muhsin
Al-Ramli, is an exclusive excerpt from the new anthologyBaghdad Noir. Edited by Samuel Shimon, this collection has
been 10 years in the making, and demonstrates the power of crime fiction as a
method of processing ongoing trauma, as well as past experience.
al-Fadhil District
We found Qamar’s body in the courtyard—it was half past five in the morning, and her mother’s screams echoed throughout the old Baghdad house in the Fadhil District. Qamar had been the most beautiful girl in our neighborhood. Now her arms were still and lifeless, her legs splayed open, and her luxuriant hair framed her face like the dark moon suspended in the sky above us. From the second-floor balcony where I stood, Qamar looked like she’d been crucified. The old landlord approached the body. When he saw that there was no blood he took her pulse at the wrist and neck, then announced that she was indeed dead. He pulled a slip of paper from her fingers. It said:I killed her because I loved her. He adjusted his glasses and read it again, then went to the main gate of the building to inspect the padlocks and bars that had been installed after the Americans came. He found them all firmly locked—just as he secured them at ten every evening when the curfew came into effect. Then he went to his room to call the police.
The power of reading was the most useful weapon for
Muhsin Al-Ramli, an Iraqi writer and translator. HSS students had the pleasure
of listening to his life story, which corresponded with the #UAEReads campaign,
in the Emirates Airline Festival of Literature on March 8. Al-Ramli’s dream was
to be a successful writer, and that dream became stronger throughout his time
as a soldier. His anecdotal method in telling his story left the students
inspired to read and realize their dreams.
By: Dhabia Khalfan Harib
When he was a
soldier, Muhsin Al-Ramli never killed anyone because his strongest weapon was
reading.
“Yes, reading is
destructive,” Al-Ramli said in a speech at The Emirates Airlines Literature
Festival. “It destroys all the misconceptions held by an individual and thus
creates a more wholesome being.”
Al-Ramli is an
Iraqi writer who fought in the Gulf War and has been living in Spain for the
past 23 years. He is best known for the complete translation of Don Quixote
from Spanish to Arabic. ZU students from the College of Humanities and Social
Sciences had the pleasure of attending Al-Ramli’s speech among the three
different sessions on March 8.
Al-Ramli’s speech
was the third and final talk attended by the HSS students at the literature
festival. It was called “Literary Experience in the Diaspora” and was in line
with the #UAEReads campaign.
As stated in the
title of the talk, Al-Ramli used an anecdotal method to relay his experiences
about the places reading has taken him.
He told a story
about how some people in his own community perceived reading to be destructive
as one person in their community was influenced by so called “spell books”.
That is why they had this negative association with reading.
In times of war Al-Ramli
would read constantly. Whenever they had to go into bunkers, he would make sure
he has books around him as it provided him with a sense of tranquillity.
His comrades would
make fun of him, especially when they were looting and Al-Ramli passed up on
the gold and went straight to the libraries to take as many books as possible.
Their disregard
took many forms. When Al-Ramli would say he would become a famous writer in the
West, they sniggered.
Through war, books
were a source of peace for him. He had to move to Jordan for reasons he did not
state, and then he came back to Iraq. In both places, he had to work tedious
manual jobs. This further encouraged him to follow his dream of becoming a
writer.
He applied to three
universities in the West, two of which rejected him and the third barely let
him in. Due to this, his life changed forever. He immersed himself in
literature, learnt Spanish and gave the world an Arabic Don Quixote that does
not miss any of the nuances of the original.
Al-Ramli admitted
that he never killed anyone in his time as a soldier and that his strongest
weapon was reading. It opened his mind to a new world of possibilities and lead
him from working as a gardener in Iraq to becoming a professor in Spain and one
of the most important Arab figures in the literature scene.
The students and
other attendees were very receptive to his talk as the regular laughs and
applause would briefly stop Al-Ramli’s telling of his story.
“Al-Ramli’s talk
was by far the best today not only because of the hardships he faced but
because he connected with the audience and inspired me to read more,” one
student said.